Antienvejecimiento (VI)
Busque su desodorante. ¿Qué contiene? “Aluminio”. Abra la boca. ¿Qué ve? “Mercurio”. Coma vegetales. ¿Qué come? “Fungicidas”. Muy bien. De tres, tres. Casi gana. Le falta ser joyero o herrero o plomero o peluquero o pintor o minero o herrero o mecánico ¿No gana? Última oportunidad: ¿Se traga de vez en cuando, sin darse o dándose cuenta… un sorbito del agua cuando se baña o se cepilla los dientes? Si respondió afirmativamente, gana medalla de platino o de plomo o de níkel o de uranio o de mercurio o de cadmio o de bismuto o de arsénico o de uranio o de cualquier metal. Y no en el pecho. En el pecho, y en el cerebro, los riñones, el hígado, las arterias, los pulmones, la piel, y el corazón. Y en todo el cuerpo, para ser específico (1974. Florencia, Italia. “Los metales pesados son la causa del 82% de las enfermedades degenerativas crónicas”. Organización Mundial de la Salud). “¿Quiere decir que alguien puede presentar pérdida de la memoria o depresión o ansiedad o cáncer o alzhimer o alguna enfermedad cardiovascular por acumular metales que el cuerpo no pudo eliminar y que de haber eliminado no hubiera presentado?” Correcto. “¿Y qué se puede hacer para no absorber estos metales?” Vivir en la prehistoria (había 500 veces menos cantidad (Lead). “Y si vivo en el 2008?”. Buena pregunta. Respuesta: Coma cilantro (y si tanto). Permítame explicarle: Si quisiéramos vender su cuerpo en el mercado, no pasaría las pruebas de sanidad. Usted está intoxicado (si no lo cree solicite un análisis de cabello). ¿Por qué? Porque su organismo elimina menos metales de los que ingiere a diario. ¿Sabe por qué, entre otras cosas, usted tiene esa tendencia a contagiarse de gripes, a estar irritable, y fatigado? Porque las células de su organismo parecen una ferretería. Hace 50 años, de 250.000 personas sólo una tenía Alzhimer. Hoy es una de 25. Igualmente de 100.000 sólo una presentaba autismo. Hoy es una de 500. Las enfermedades degenerativas, los dolores articulares, el síndrome de fatiga crónica, los mareos, los dolores de cabeza, y todas las enfermedades cardiovasculares en general, se han visto incrementadas por estos venenos. Haga la prueba: múdese a un edificio con alfombras nuevas y pintura fresca. Los gases que absorberá serán suficientes para disminuirle la vitalidad en días. Olvídelo. La vida es corta, mejor no haga la prueba. ¿Pero qué hacer entonces sino puede evitar el mercurio de sus amalgamas, el aluminio de su desodorante, los fungicidas de sus vegetales, los químicos del maquillaje, los gases del limpialfombras, de las industrias, de los vehículos, de los perfumes, de las lacas, de los plásticos, y de todas las cosas que lo persiguen y que huelen a químico? ¿Qué puede hacer? Respuesta: Ingerir los nutrientes que ayudan a su organismo en el proceso de quelación. “Quelación”, en griego “tenazas de cangrejo”. Y tenazas porque es el proceso por el que los nutrientes recogen y atrapan los metales, convirtiéndolos en nuevas moléculas que el cuerpo si elimina. ¿Cuáles son? El Selenio, el Zinc, los aminoácidos Taurina y Glutamina, la Vitamina C, la Co Q10, y el ya archiconocido maestro: Alpha Lipoic Acid. ¿Dosis? Hoy le voy a ahorrar la ida a la tienda naturista. Coma cilantro, es un excelente quelador. Ingiéralo a diario y aumentará su energía en semanas. ¡Ah! y a partir del próximo artículo todos a bordo. Hablaremos de las medicinas que toma a diario y que “dicen por ahí” que dañan el hígado o que producen dependencia o que restan salud. Ya se las imagina: medicamentos para bajar el colesterol, anticonceptivos, diuréticos, pastillas para dormir, multivitamínicos, y hormonas entre otros. ¿Son buenas? ¿Son malas? ¿Existen alternativas? Manténgase Sobre la Balanza y descubra lo que la industria farmaceútica no quiere que se sepa y que los médicos no siempre tenemos el tiempo de explicar. |