¿Soy yo o son mis Hormonas? (VIII)
Sólo para mujeres
Migrañas. “¿Por qué me duele la cabeza?” Porque sus arterias se expanden y le aplastan el cerebro. “¿Por qué?” Porque su cráneo no es de lycra. “¿Pero hay quienes no les duele la cabeza?” Hay quienes si tienen el cráneo de lycra. Y también personas con arterias que no se expanden demasiado. Para comprenderlo desinfle un elefante y métalo en un ascensor de cuatro personas con gelatina por la mitad. Ahora infle al elefante. Eso es la migraña. “No entiendo”. Pídale a la gelatina que se lo explique. “No, en serio… no entiendo”. Que la menstruación, el estrés, saltarse las comidas, el insomnio, los cambios de clima, llorar, el aguacate, las semillas de las fresas, los vinos, los quesos madurados, el chocolate, la comida china, los jamones curados, el plátano, los frutos secos, y quién sabe qué otra cosa, hacen que sus arterias se contraigan y luego se dilaten abruptamente (y eso duele). ¿Y por qué se contraen las arterias? No sabemos exactamente por qué, pero lo que si sabemos es que muchas veces es culpa del apellido (las migrañas “corren” en la familia), y que las podemos disminuir en frecuencia e intensidad con medicamentos que no fueron creados para tal fin (que por cierto son la solución de mucha gente): los betabloqueantes, por ejemplo (que pueden producir fatiga y dificultad para adelgazar), algunos antiepilépticos (que pueden producir hormigueo y disminución de la velocidad mental); y algunos antidepresivos (que podrían disminuirle el apetito sexual). Ahora bien, si usted es “migrañosa” o “jaquecosa”, sabe que sus migrañas disminuyen o desaparecen con el “no te comas eso Matilde” o el “no te trasnoches Florinda”. Todas menos una: la que le da con la menstruación. “¡Uff!, si. Esa siempre me tumba”. Porque no se ha puesto un parche de estradiol a partir del día 22 de la regla o porque nunca ha tomado anticonceptivos en esquema continuo. “No entiendo”. Suba al piso 20 de un edificio y baje al 15. ¿Cómo se siente? “Normal”. Muy bien. Ahora láncese por el balcón “¿Está loco?” Es para que entienda lo que le pasa al estradiol el día 24 del ciclo. “¿Qué es el estradiol?” Una hormona que dilata las arterias cerebrales. “¿Y qué le pasa?” Que baja abruptamente, y hace que las suyas se contraigan. Y ¡KABUM¡ Que se produzca el dolor. Este descenso normal de la hormona femenina se puede evitar con la toma de anticonceptivos en esquema continuo o con el uso de un parche de estradiol la cuarta y última semana del ciclo. En la primera modalidad, se descartan las últimas 7 pastillas del estuche (pastillas “vacías” porque no contienen hormonas) y se continúa el día 22 con la primera de otro nuevo. Esto no sólo evitará las migrañas, sino también el descenso de la regla hasta tanto no se suspendan los anticonceptivos por 7 días. ¡Alto! NO DEBE HACER ESTO SIN EL CONSENTIMIENTO Y SUPERVISIÓN DE SU GINECÓLOGO. No es mi intención que usted se automedique, sino que conozca las herramientas que existen de manera que CONSULTE al especialista. Sepa que hay anticonceptivos que no sirven para este tipo de tratamiento, y que existen contraindicaciones que sólo su médico puede y debe puntualizar. De lo notario puede hacerse daño. Igual para el caso del parche de estradiol. Si sufre de estas migrañas, consulte por esta opción. Muy bien. Hemos hablado de la migrañas que frecuentemente los neurólogos consiguen como “la más difícil de tratar”. Sin embargo, puede terminar siendo la más sencilla. Y no olvide el Magnesio. ¿Lo recuerda? Lo hablamos en algún artículo anterior: elimina las migrañas en el 85% de las personas y en el resto las disminuye en frecuencia e intensidad (igualmente pregúntele a su médico, pues también tiene contraindicaciones). Muy bien. Ya casi terminamos, pero no sin antes recordarle que si sufre de dolores de cabeza, debe ir al neurólogo a que le descarte las causas que escapan a este escrito y que pueden resultar más urgentes e importantes que las migrañas.
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